¿Limpieza con ozono o con virucidas certificados?

En pleno proceso de desescalada poscoronavirus, establecimientos de todos los tipos vuelven a abrir sus puertas con el miedo y la incertidumbre aún presentes. Todos han tenido que adoptar las medidas de seguridad y protección decretadas por el Gobierno para mantener alejado al virus, tanto de los empleados como de su clientela. Pero la constante aparición de “novedosos” sistemas de higienización mantiene a los negocios y a sus propietarios en un estado de desconocimiento generalizado.

Desde Plagastur, como empresa especializada en tareas de limpieza y desinfección en Asturias, permanecemos atentos a todas las modificaciones en los sistemas y métodos de higienización frente a la COVID-19. En este sentido, como miembros de Anecpla (Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental) recordamos la importancia de contratar únicamente a empresas certificadas para todas las tareas de desinfección de espacios.

¿Son recomendables los tratamientos con ozono para las tareas de desinfección en Asturias frente al coronavirus? Analizamos aquí todas las consideraciones respecto a este y al resto de sistemas recién aterrizados en el mercado de los servicios de limpieza.

Ozono y otras alternativas para la desinfección en Asturias

A pesar de la información proporcionada por el propio Ministerio de Sanidad y por entidades como Anecpla – asociación en la que Plagastur está presente – cada vez aparecen más soluciones “definitivas” contra el coronavirus. Es el caso de los tratamientos con ozono, los arcos de desinfección, los sistemas de higienización mediante radiaciones ultravioleta o los purificadores de aire. Cada vez son más las empresas que ofrecen estos mecanismos de desinfección en Asturias (y en buena parte del territorio nacional), a pesar de que su eficacia no está demostrada, como tampoco lo están las consecuencias de su uso.

A medida que su fama y su demanda han ido creciendo, numerosos expertos en salud y sanidad ambiental han tenido que expresar sus reticencias al uso (y abuso) de todos estos mecanismos. Aquí sus razones:

  • No son viricidas certificados. Se trata de sustancias que no están registradas en la lista de viricidas aprobados y reconocidos por el Gobierno para la lucha contra el virus o que aún no se ha probado su eficacia. Por esta razón, presentarlas como la solución definitiva contra el SARS-CoV-2 no es honrado.
  • En el caso concreto del ozono y del dióxido de cloro, la Sociedad Española de Sanidad Ambiental (SESA) explica que pueden ofrecer una falsa seguridad a los usuarios y problemas derivados si no se usa de manera adecuada. El primero aún está siendo revisado por los organismos europeos responsables para comprobar su eficacia; el segundo actúa contra hongos y bacterias, pero no contra virus de este tipo.
  • Arcos o cañones de desinfección para personas. El Ministerio de Sanidad ha tenido que prohibir directamente la nebulización de productos desinfectantes (sean del tipo que sean) sobre usuarios. Suponen un riesgo para su salud y, además, proporcionan una falsa sensación de seguridad frente al virus. Para las personas, el lavado frecuente de manos, la distancia de seguridad y la higienización de la ropa y utensilios que lleva a la calle siguen siendo los mecanismos de protección más recomendados.
  • Contraindicaciones. El ozono, por ejemplo, es una sustancia química considerada como peligrosa. Por eso, debe utilizarse siempre en espacios vacíos, sin personas, en proporciones muy estudiadas y bajo la premisa de la ventilación posterior. Los purificadores de aire aumentan el consumo energético; las cámaras térmicas pueden aumentar las cifras de falsos negativos (o positivos) …

Si necesitas labores de desinfección en Asturias seguras, de calidad y certificadas busca empresas certificadas y con experiencia como Plagastur.