Grupo de palomas comiendo de la mano en un un parque de cualquier ciudad española

CONTOL DE AVES

Las palomas, como algunas otras aves, se han convertido en una plaga en campos y ciudades. En las zonas urbanas se alimentan principalmente de basura y restos de la actividad humana, mientras que en las zonas rurales viven cerca de granjas de animales y almacenes de grano. Sus heces contienen sustancias agresivas que disuelven la piedra y otros minerales de construcción a través de los años. Por otra parte, pueden dar problemas a la salud pública ya que pueden transmitir enfermedades: psitacosis, salmonelosis, criptococosis, histoplasmosis y neumonía, entre otras- a personas y animales domésticos.

Un problema añadido es la fidelidad de estas aves a su pareja que puede perdurar toda la vida, a no ser que las parejas se vean separadas por influencias exteriores. Por otra parte, el radio de acción de una bandada es bastante pequeño (unos 500 m), y éste se verá aún más reducido si los nidales y lugares de alimentación se encuentran próximos. Este mínimo radio de acción, así como el emparejamiento duradero de las palomas urbanas, lleva consigo que los nidos normalmente no se abandonan. Incluso los descendientes prefieren el lugar en el que se han criado y por lo que parece ser que las palomas urbanas poseen una gran preferencia a anidar en el lugar de nacimiento. Este comportamiento hace que se dificulte su ahuyentamiento de los sitios de asentamiento y nidificación.

Sistema sencillo de pinchos.

Sin embargo, como se consideran una especie protegida, no se puede más que reubicarla en su entorno: nuestras palomas de las ciudades son descendientes de la paloma mediterránea de los acantilados y, para ellas, los edificios son simplemente acantilados alternativos. Por tanto, la solución permanente al problema de las palomas es denegarles el acceso a los edificios o, por lo menos, hacerlos menos atractivos. Para lograrlo, utilizamos distintos sistemas tales como redes, alambres, púas y soluciones dispersantes como agentes amargos, etc.

Los pinchos antipalomas son el elemento más utilizado para evitar que estas aves se posen en cornisas, salientes de los edificios y canalones de lluvia. Son tiras de policarbonato y varillas de acero inoxidable con gran resistencia al paso del tiempo y temperaturas extremas que se fijan a las superficies con silicona adhesiva de características especiales.

Según la Asociación Española de Veterinarios Municipales, la proliferación de palomas, cotorras, estorninos y otras aves en los entornos urbanos se convierte en una molestia para los ciudadanos y causa diversos y cuantiosos daños materiales, afectando incluso a la salud pública. Las demandas por parte de la ciudadania de un control de las aves a las administraciones es cada vez mayor. Abordar esta problemática con un correcto enfoque y tratamiento requiere la intervención de técnicos especialistas tanto de la administración como de empresas especializadas en este tipo de plaga, ya que la solución no es sencilla y las medidas a adoptar han de ser programadas meticulosamente. (Fuente: higiene ambiental).

De acuerdo con las mismas fuentes, según la Agència de Salut Pública de Barcelona, los ciudadanos están a favor de las actuaciones de sacrificio para el control de las palomas y también en relación con otras como las cotorras o las gaviotas (éstas con la particularidad de que a veces atacan a los humanos).Agència de Salut Pública de Barcelona En concreto, en relación con las palomas molesta bastante el ruido que hacen y la suciedad que generan en los edificios y monumentos; hay quien las asemeja a una especie de ratas voladoras.

En todo caso, la agencia también recalca que es necesaria la colaboración activa de las personas, ya que por un lado se reciben quejas pero por el otro es mucha la gente que alimenta a estas aves. Dicho hecho provoca que el ritmo de reproducción supere con creces a las capturas que se realizan para el sacrificio.

©copyright - Textos: Julia Dugnol Menéndez - WebMaser: PUNTOGRAF